En la planta de cajas, 350 operarios no trabajarán entre el 17 de este mes y el 1° de noviembre; la caída de la industria en Brasil, una de las causas principales.
La crisis brasileña y el escándalo internacional por la adulteración del software de medición de gases contaminantes en vehículos diésel no le dan tregua a Volkswagen. En su planta cordobesa, donde produce cajas de cambio, anunció más días de suspensión para los operarios que trabajan en las líneas de productos que se exportan a Brasil. Dejarán de trabajar el 16 de este mes y volverán a la fábrica el 2 de noviembre.
Además, en el penúltimo mes del año, de cuatro días originales de suspensión se pasará a siete, de acuerdo con lo que le comunicó la empresa al Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata). Los afectados son los 350 empleados que se desempeñan en las líneas MQ200 A y B, que producen para Brasil.
Volkswagen Argentina confirmó a LA NACION las suspensiones por 13 días este mes y siete en noviembre, «debido a la caída de la industria automotriz brasileña. Esto trae como consecuencia una baja en las exportaciones de cajas de transmisión a Brasil», según señaló un vocero de la empresa. Las medidas afectan a un 40% del total de los 1700 empleados que trabajan en la planta de Córdoba.