La cuenta asusta, pero no hace más que reflejar el marcado desbalance entre oferta y demanda por el que transita hoy la plaza cambiaria local, un dato preocupante en un contexto de reservas cada vez más escasas.
En las apenas cinco ruedas que lleva el mes, el Banco Central (BCRA) ya tuvo que desprenderse de US$ 570 millones para atender la demanda por pagos de importaciones de energía, compras de insumos (cada vez más cuotificadas) hechas por empresas al exterior, para cubrir gastos de turismo emisivo o abastecer las ventas a ahorristas que autoriza la AFIP.